María de Jesús Cepeda y Cosío: Una voz salida de la tragedia

Dibujo de la Sta. María de Jesús Cepeda y Cosío en marco antiguo

La primera estrella de la ópera mexicana de la que tenemos noticia fue María de Jesús Guadalupe Ysabel Cepeda (Zepeda en algunos documentos o Sepeda) y Cosío (aunque también se ha encontrado como Cossio). Nace el 9 de julio de 1821 1, aunque la fecha está a debate, en la Ciudad de México. Siendo ella cantante, maestra y compositora, se posicionó como una figura muy importante para la inclusión de las mujeres como grandes estrellas en la ópera en México. Fue alumna de Adele Cesari 2, una notable contralto italiana que, después de escucharla cantar, decidió tomarla como alumna, a la edad de 19 años. Las primeras presentaciones de esta artista fueron a muy temprana edad, acompañada de la orquesta y coro de los servicios de la Cuaresma de 1840 en la Catedral de la Ciudad de México. Más adelante tomaría lecciones e incluso cantaría junto a Anaïs Castellan de Gianpietro 3, otra artista italiana que se interesó en las habilidades vocales de la joven.

La señorita Cepeda provenía de una familia acomodada, pero cuando esta pierde al padre en un accidente y, con esto cualquier posibilidad económica, su vida dio un giro que le llevaría a ser ovacionada por la inusual situación de ese entonces, en la cual una mujer mexicana se convertía en una estrella de la ópera italiana y en el principal sostén económico de su familia.

El 20 de septiembre de 1845 sería la fecha que se marcaría como el debut profesional de Cepeda y Cosío, en el papel de Lucrezia en la Ópera Lucrezia di Borgia de Donizetti, siendo seguido días después por su presentación como Imogene en Il Pirata y Beatrice en Beatrice di Tenda, siendo ambas óperas de Bellini; todas estas presentaciones son descritas como rotundos éxitos que inmediatamente posicionan a esta soprano a la par de las grandes cantantes italianas que llegaban de gira a México.

Como parte del apoyo que su familia y ella necesitaban para impulsar su carrera, la señorita María de Jesús organizó una presentación en beneficio propio, siendo recibida con gran calidez y total apoyo por parte del público mexicano. Claro que era una época en la cual México recién se consolidaba como un país independiente, por lo que el público mexicano participaba en el apoyo de los artistas emergentes nacionales además que la historia de tragedia de la familia Cepeda y Cosío generaba empatía en los escuchas y el indudable talento que la joven tenía, pues en la prensa se hacía hincapié de la notable habilidad y manejo de la técnica que desarrollaba en el escenario. Todos los puntos antes mencionados en conjunción permitieron que el público no se “escandalizara” por el hecho de dejar que una mujer joven eligiera construir una carrera en vez de casarse como opción para mantener a flote una familia caída en “desgracia”.

En el periódico se publicó el anuncio de la presentación de la joven soprano, es más, ella misma pagaría por el anuncio, plasmando en las palabras propias una disculpa por tal “atrevimiento”, aunque fue muy bien recibido puesto que era un tiempo en el cual la mujer comenzaba a participar activamente publicando y como lectora. 

En 1849 participa en la presentación del primer acto de Lucrezia di Borgia como parte del espectáculo para la beneficencia española, en la cual fue alabada y recibida con júbilo, “Pocas veces ha cantado tan bien como esa” se describe en la publicación de El siglo Diez y Nueve. 

La fama de la cantante comenzó a crecer, convirtiéndose en la imagen patria de la reconstrucción, tanto creció que incluso la invitaron a cantar en Estados Unidos, ofrecimiento que declinó por el reciente conflicto que crecía entre este país y México, lo cuál los periódicos alababan, mostrándola como un símbolo de patriotismo, aunque esto más adelante generaría una presión enorme en la cantante, la cual tuvo varios inconvenientes y cancelaciones ya sea por enfermedad, ya sea por situaciones ajenas a ella.

El primer de los incidentes está registrado en 1848, función en la cual compartía escenario con María de Jesús Mosqueira (contemporánea de Cepeda y Cosío que, también siendo mexicana, se abrió paso en los escenarios dentro de la ópera) cuya participación tuvo que suspender en la mitad puesto que no se sentía bien. Más adelante publicaría en los periódicos una disculpa por dicha cancelación junto con el informe médico.

Otro de los incidentes de cancelación que tenemos registrados es el de 1849, cuando la joven Cepeda y Cosío fue contratada por Bernard Ullman 4, el cual llevaba la carrera de Henri Herz 5, como estrategia para ganarse al público mexicano, pues incluir a esta jovencita mexicana de la cual ya se hablaba mucho en los escenarios sería un buen marketing para promocionar a Herz dentro del país. La noche del suceso se registró a la cantante con la garganta inflamada incapaz de siquiera hablar por lo que Ullman decide terminar el contrato con ella sin ningún tipo de compensación y reemplazandola por Mosqueira, cosa que generó revuelo en la prensa de la época, defendiendo a la joven y acusando a Herz y Ullman de poco caballeros. Con estos incidentes podemos ver que se le tenía una alta estima a la artista dentro de la prensa, que la alababa y defendía cada que podía. 

Después de este suceso, la artista se mantuvo fuera de los reflectores durante un año hasta su aparición en 1851 en un evento organizado por el Liceo Artístico y Literario, desempeñando un papel importante como socia facultativa además de la presentación vocal que hizo para dicho evento, en la cual la crítica la alabó, describiéndola como una profesional.

Tenemos varias presentaciones más, una compartiendo escenario con Mosqueira haciendo dueto en la ópera María Padilla de Donizetti y un año después un solo en la gira de Narciso Bassols, un dueto en Attila de Verdi y a finales de año en el papel de Maffio Orsini en Lucrezia di Borgia en el Gran Teatro de Santa-Anna.  

Se ha mencionado desde el principio que también se desarrolló como compositora, y entre sus obras podemos encontrar Wals de los Lamentos para piano publicado en El Semanario de las Señoritas II (1841); Vals para piano con una dedicatoria para Adele Cesari, publicado en el Panorama de las señoritas. Periódico pintoresco, científico y literario (1842); Un recuerdo de Antonia Aduna, en memoria de una colega cantante fallecida publicada por Munguía (1849); La Carmelita, polka para piano con dedicatoria para Carmen Dosamantes publicada en El Daguerrotipo (1850).

Desgraciadamente, la cantante falleció a la temprana edad de 35 años por causa desconocida, un 16 de marzo de 1857, en el obituario se describe como “Soltera, se confesó y Óleo, y murió ayer”. 

No cabe duda de que María de Jesús Cepeda y Cosío fue una de las artistas que abrieron los espacios para las mujeres dentro de los escenarios y en papeles como personas influyentes, la crítica la amaba y también su papel como símbolo de orgullo nacional aportó un gran avance a la música de un México recién consolidado.

Dibujo de la Sta. María de Jesús Cepeda y Cosío en el escenario, con marco antiguo

BIBLIOGRAFÍA

Infante Vargas, Lucrecia: “De lectoras y redactoras. Las publicaciones femeninas en México durante el siglo XIX”, La república de las letras. Asomos a la cultura escrita del México decimonónico, Belem Clark de Lara, Elisa Speckman (coords.), Ciudad de México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2005, pp. 187-188.

Bitrán Goren, Yael: “Los que no han oído tocar a Herz no saben lo que es un piano. Un virtuoso europeo en México (1849-1850)”, Heterofonía, 134-135, 2006, pp. 89-108.

Bitrán Goren Y. (2021). Fulgores incipientes: primeras mujeres mexicanas estrellas de ópera (ca. 1830-ca. 1860). Cuadernos de Música Iberoamericana34, 171-201. https://doi.org/10.5209/cmib.73961


  1.  (La fecha de nacimiento está a debate, puesto que en un artículo de El Museo Mexicano o Miscelánea pintoresca de amenidades curiosas e instructivas sobre su vida, se menciona su nacimiento el 8 de julio de 1823, aunque en el registro de bautizos aparece bajo el nombre de María de Jesús Guadalupe Ysabel Sepeda Cosío, hija de Luis Sepeda y Mariana Cosío el 9 de julio de 1821, se presume restó años a su edad como propaganda a su carrera, situando el ascenso de esta aún más joven, en otras investigaciones como las de Gabriel Pareyón, encontramos 1825 como fecha de nacimiento. Información obtenida en “México bautismos, 1560 1950”, FamilySearch, https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:939D-X3W2-2?i=440&cc=1615259 (consulta 18-12-2020)
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  2. (Contralto. Se desconocen las fechas de nacimiento y muerte, pero es mencionada dentro de los círculos operísticos mexicanos)
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  3.  (Soprano Francesa. Nacimiento 26 de octubre de 1819 – fallecimiento circa 1859)
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  4.  (Empresario húngaro que manejó artistas en su mayoría de Estados Unidos. Nace 1817-fallece 1885) ↩︎
  5.  (Pianista y compositor virtuoso austriaco. Nace en 1803 – fallece 1888) ↩︎